Para vosotros, familia y amigos, un poquito de mis andanzas por el mundo.

08 noviembre 2006

I - El retorno de la maruja

En donde se explican los porqués del retorno, a sabiendas de que segundas partes corren el riesgo de no ser buenas

Hace ya más de un lustro, el 7 de julio del 2001, que empezaron mis sanfermines particulares por el ruedo del mundo. En la vida nada es seguro, pero en aquel momento dejaba atrás lo que la mayoría considera la seguridad, un trabajo fijo, un piso en propiedad, la familia, los amigos. Y todo para embarcarme en una aventura por el mundo junto a mi media naranja (mejor dicho, mi media Kartoffel), a expensas de los designios del Destino, materializado en el dedo caprichoso del gran jefe alemán que decide a qué lugar del planeta nos envía a montar coches.

Y empecé a enviaros capítulos y más capítulos de mis memorias, ese primer Diario de una Maruja Intelectual y Emancipada, con la esperanza de no perder todos esos valores seguros. Perdido el trabajo y con el piso ocupado por intrusos, quería al menos agarrarme a esos otros dos puntales que me ataban a mi pasado, la familia y los amigos.

En estos cinco años ha habido de todo, buenos, regulares y malos momentos, porque independientemente de que vivamos arraigados en un lugar o nos dediquemos a recorrer el mundo la vida es la vida, y nos va dando una de cal y otra de arena. ¿Qué habría sido de mi vida de haberme quedado en Barcelona? Quizás la diferencia sólo sea toda esa cantidad de gente variopinta que he tenido el lujo de conocer, toda esa colección de lugares que he tenido el privilegio de pisar...

Hace un poco más de un año que llegamos a Suecia, sin duda el país más difícil de todos los países en que he vivido. Los inviernos son largos, fríos y oscuros y uno corre el riesgo de convertir su alma en un espejo de lo que le rodea. Por eso he decidido retomar esos capítulos que me ayudaban a comunicarme con vosotros, ahora que las temperaturas empiezan a caer en picado y el sol no sale ni por equivocación.

He salido esta tarde a comprarme un pequeño bloc de notas para cazar al vuelo las ideas allí donde se me ocurran: un primer paso simbólico para salir de mi letargo literario, calentar los dedos y ponerme manos al teclado. (Y no menos importante: comprobar que después de miles de pañales cambiados aún pulula por mi cerebro alguna neurona viva.)

Antonio Muñoz Molina llevaba un bloc siempre encima para escribir sus Ventanas de Manhattan y pensé que era una buena idea, aunque yo no pase de ser una simple maruja intelectual, y Gotemburgo no posea el atractivo de Nueva York (aunque el cuarto de mis hijos a menudo parezca la zona cero). Espero que el cariño con que siempre me habéis leído compense mi posible torpeza y lo trivial de mis relatos. También espero haceros sonreír, porque me cuesta escribir sin humor, tal vez para enmascarar esa morriña que produce la distancia...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece una idea muy interesante, seguiré leyendo toda la información que proporciones sobre tu vida en ese hermoso pais.

Me imagino que la navidad llega antes a Suecia, por lo que te deseo unos felices dias en compañia de toda la familia que puedas....

Escribes bastante bien, y tu narrativa me transporta a otros lugares, en los que mi gran imaginación suple esos detalles que tu te callas pero que se hacen latentes, por tu forma de ser.

Espero que sigamos en contacto, lo de la webcam, te diré , que la usan mis hijos con el mensseger, para verse con sus primos de francia, pero que yo la he usado muy poco.

Un beso y hasta otra...

Anónimo dijo...

hola Mercedes! mi botella al océano cibernético lanzada tiempo ha parece obtener respuesta felices fiestas un abrazo y a seguir tan energética e irónica

un beso desde Francia

umberto

Mercedes dijo...

@cris: gracias por tus comentarios, has tenido el privilegio de inaugurar mi blog. Ya verás que la webcam es muy fácil de usar (incluso a prueba de marujas no informatizadas!!!)

@umberto: ?de dónde te has sacado ese poético pseudónimo? Saludos