En donde se habla del regreso al hogar después de larga ausencia
De nuevo estoy anclada en la rutina diaria, combinando en un fifty fifty mi faceta marujil y mi faceta intelectual. Atrás quedaron los atracones navideños y nuestro largo viaje por el norte de España.
Hace un tiempo leí en alguna parte que el blog era la nueva manera de torturar a los amigos y familiares, igual que antes se les pasaban las fotos de boda o el vídeo del bautizo. Me consuela pensar que con el blog, como suele ser actividad solitaria, siempre les queda el recurso de decir que te leen y no leerte.
De nuevo estoy anclada en la rutina diaria, combinando en un fifty fifty mi faceta marujil y mi faceta intelectual. Atrás quedaron los atracones navideños y nuestro largo viaje por el norte de España.
Hace un tiempo leí en alguna parte que el blog era la nueva manera de torturar a los amigos y familiares, igual que antes se les pasaban las fotos de boda o el vídeo del bautizo. Me consuela pensar que con el blog, como suele ser actividad solitaria, siempre les queda el recurso de decir que te leen y no leerte.
Me reprimo pues las ganas de contar con pelos y señales las batallitas del viaje.
Resumiendo. Hubo mucho sol y temperaturas de primavera: ni una vez siquiera abrimos el paraguas. Hubo también una buena dosis de virus en la familia, de esos que empiezan por atacar a un miembro de la casa y acaban por extenderse a todos, en este caso mis dos hijos y mi marido, obligándonos incluso a una breve visita en Nochevieja al Hospital de Sierrallana, en Santander, donde la Seguridad Social, a falta de otros pacientes dispuestos a perderse las uvas, nos atendió rápido como nunca. Y finalmente hubo muchas visitas a los columpios, porque viajar con niños requiere el arte de combinar intereses a menudo contrapuestos. Un día creo que debería escribir largo y tendido sobre este tema.
De nuevo en casa, compruebo que todo sigue en su sitio. Los suecos siguen siendo gente reservada, los grandes parques de Gotemburgo siguen siendo hermosos y grandes, la noche sigue siendo larga..., todo es como debería ser excepto el tiempo, que hasta hace un par de días no ha llegado el invierno de verdad. Esta mañana hemos caminado bajo la nieve todo el trayecto hacia la guardería, con esa forma de nevar tranquila, de copos grandes y suaves, sin frío ni viento, que ha hecho de nuestro camino un placer. Y tras dejar a mis hijos, un papá de la guardería, chileno exiliado de los tiempos de la dictadura, me ha invitado a ir a una cafetería. No hay nada como una taza de café calentito, una buena conversación y ver nevar por la ventana. Y después ha salido un sol espléndido.
De nuevo en casa, compruebo que todo sigue en su sitio. Los suecos siguen siendo gente reservada, los grandes parques de Gotemburgo siguen siendo hermosos y grandes, la noche sigue siendo larga..., todo es como debería ser excepto el tiempo, que hasta hace un par de días no ha llegado el invierno de verdad. Esta mañana hemos caminado bajo la nieve todo el trayecto hacia la guardería, con esa forma de nevar tranquila, de copos grandes y suaves, sin frío ni viento, que ha hecho de nuestro camino un placer. Y tras dejar a mis hijos, un papá de la guardería, chileno exiliado de los tiempos de la dictadura, me ha invitado a ir a una cafetería. No hay nada como una taza de café calentito, una buena conversación y ver nevar por la ventana. Y después ha salido un sol espléndido.
Foto: Amanecer en los Picos de Europa (por R)
3 comentarios:
Mercedes: a pesar de todas mis penurias en Suecia, extraño ese lugar...y leyendote, me has hecho revivir momentos muy lindos para mi. Sobre todo el caminar lento y placentero bajo la nieve gruesa...
Que suerte que han vuelto bien!! Por aca llenos de virus también jajajaja pero con muchisima lluvia!
Dile a R que la foto le ha salido excelente!!!
Un besito!
@Anavi: Cuando me marche de Suecia seguro que yo también echaré cosas de menos... (otras no, claro). Me encanta la nieve; espero que éste sea un invierno como el pasado.
Seguro que R se pone contento. Le cogí la foto sin él saberlo y luego le ensené el blog y en un primer lugar no sabía que la había hecho él. Como hace tantas!!!
No sé, no sé... Creo que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo y que, si te dicen que leen tu blog y no lo leen... Al final lo descubrirás. Cuando te pregunten algo y les digas: "Pero, ¿cómo? ¿No lo leíste en mi blog?" o "¿No viste las fotos del viaje en mi blog?" ¡Ja,ja!
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