Para vosotros, familia y amigos, un poquito de mis andanzas por el mundo.

16 marzo 2007

XX - Terapias alternativas

En donde se habla de las terapias para la próxima semana

Leo lo siguiente en un recorte de revista que me ha llamado la atención:

"La exposición a una luz artificial de intensidad similar a la solar puede aliviar cualquier tipo de depresión tanto la estacional como la que no lo es."

Al parecer se llama luminoterapia. Te tienen en un cuarto con luz intensa entre media hora y dos horas, y sales de allí dispuesto a comerte el mundo. En los países nórdicos hace tiempo que se aplica con éxito, leo, porque de primera mano no tengo referencias, y la gente que conozco se ventila sus neuras como puede. O tal vez no me lo cuenten y sí se den baños de bombilla.

Sí me confiesan, en cambio, que la falta de sol les afecta y que, en general, la gente en verano es de otra manera. Lo confirmo al cien por cien. Mi barrio, ahora, es un barrio fantasma: no se les ve ni se les oye, pero están ahí. En verano esos fantasmas toman cuerpo y aparecen por todas partes, tumbados en la hierba, comiendo o cenando al estilo picnic, o directamente haciendo barbacoas en la calle. Por supuesto, en mi familia hacemos lo mismo, aunque yo diría que a nosotros se nos ve y oye en cualquier estación anual.

No sé, no conozco bien el tema de la luminoterapia y no me atrevo a escribir más. Sólo puedo hablaros de la falta de sol: personalmente me afecta muchísimo más que el frío, que llega a gustarme. Deciros que en este largo invierno, cálido pero gris, he tenido muchísimas horas las bombillas del comedor, cocina y habitación encendidas a la vez, no simplemente para ver sino también para animarme y alargar, aunque fuera artificialmente, el día.

Ante la disyuntiva de comprarme más lámparas y bombillas y lanzarme de lleno al voltio (o vatio, no sé), o bien volver a reservar billetes después del percance de hace un par de semanas, me he decidido por lo último.

En Barcelona, además de la luminoterapia de nuestro sol mediterráneo (espero), me autoaplicaré la sinhuesoterapia y la manducoterapia, que consisten en charlas sin fin para recuperar el tiempo perdido y llenar la panza de la buena comida de mi madre. Barcelona = terapia integral. Será la próxima semana. Y, claro está, el blog estará cerrado. Los amigos virtuales serán sustituidos por los amigos en carne y hueso. Los textos del ordenador por charlas con café y cruasán.

P.S. - Disculpas a quien no pueda ver en Barcelona. Me voy dosificando de vez en vez, y hasta que no tenga el don de la ubicuidad, osease estar en dos lugares al mismo tiempo, no podré veros a todos como sería mi deseo. Todas las terapias tienen un límite.

Otro P.S. - Para variar, mañana anuncian sol, sol y sol sobre Gotemburgo... Toma Ley de Murphy, me voy y sale el sol.

Foto: Lámpara de mi comedor consumiendo energía

2 comentarios:

Iliana dijo...

Hola, ya extraño un post tuyo, ¿dónde andas, sigues de vacaciones? ¡Mis mejores saludos!

Mercedes dijo...

Acabé las vacaciones hace ya días, pero no he encontrado el rato de sentarme a escribir. Precisamente ahora iba a ponerme manos a la obra. Un saludo para ti.