Ha llegado la primavera a Gotemburgo. No la primavera del calendario, sino la de verdad. Desde hace casi cuatro semanas, mientras el frío polar y las borrascas azotan mi Barcelona natal, en este trocito de Suecia donde vivo en exilio errático por el mundo luce el sol casi cada día y los termómetros empiezan a marcar temperaturas razonables, aptas para la vida.
Quizás porque percibimos más una presencia cuando la ausencia ha sido larga, siento con más intensidad ahora el cambio de las estaciones, si pienso en cómo era en el pasado. Mi mirada, normalmente distraída, se fija ahora cada día en el prodigio de la primavera: las flores explotando en su colorido y los árboles recobrando las hojas que perdieron hace meses.
Y especialmente me fijo en una especie que brota, como salida de la nada, por las terrazas y praderas de la ciudad; me refiero al homus suecus*, que surge por todas partes aposentado sobre silla, hamaca o directamente sobre la hierba de los parques.
Nunca más cierto decir que el sol es vida. Mi barrio, que en invierno es un lugar fantasma donde cuesta cruzarse por la calle con un vecino, de repente parece un lugar habitado. Algunos vecinos incluso me saludan. Será que los suecos hibernan como los osos y se despiertan con el calorcillo...
Para no ser menos, R y yo nos hemos comprado sendas* hamacas, con bandera sueca incluida, algo muy típico por aquí, para integrarnos mejor en el lugar (digamos que era el único modelo de oferta del súper).
Y me uno a la actividad nacional de ocupar las praderas y los parques.
Equipada con mi hamaca, un termo de café, una fiambrera con unas rebanadas de pan casero untadas con mantequilla y mermelada, un buen libro..., mientras mis hijos juegan en el gran parque verde delante de casa, cerca del bosque, sé que debo saborear ese momento.
Porque tengo la certeza de que, cuando me marche de Suecia, recordar esos momentos me hará sentir nostalgia por los tiempos vividos en ésta a veces inhóspita tierra.
* Especie por otro lado en vías de extinción, pues con la cantidad de pelos y ojos oscuros que por aquí abundan (como los míos) de aquí a nada no quedarán ejemplares autóctonos
* Hermosa palabra también en vías de extinción
12 comentarios:
Mercedes: por fin llegó!! y es hermosa!! y la verdad es que se vive con mas intensidad por el hecho de ser algo tan inusual!!
Los niños deben estar felices que pueden jugar sin tanto abrigo encima!!
Y si, disfruta, disfruta mujer, que despues lo vas a extrañar y recordar con mucha nostalgia, te lo digo yo!! :( snif snif
Un beso fuerte a tus soles!!
La Primavera ha llegado, pero las lluvias también. Al menos por aquí que, desde que dejamos el invierno, no ha parado de hacer mal tiempo.
Me alegra ver que en Suecia se ha acabado la hibernación. De aquí a cuatro días seguro que los suecos se ponen sus calcetines y sus chancletas y se van a la playa.
hermosa hamaca :-))
ese libro... ese libro me suena...
@Anavi: Pues así, disfruto del sol todo lo que puedo (mientras dure). Ayer, que hizo 18 grados con un sol sin una nube, nos bajamos la comida del mediodía al parque e hicimos picnic, en una de esas mesas de madera, para no perder ni un minuto.
@Sansar: A eso de las chancletas no hay que esperar mucho. El otro día fuimos a un cumpleanos al aire libre de un amiguito de mis hijos y su mamá, mi amiga sueca, estaba por el césped descalza, con minifalda y jersey de tirantes. Los suecos tienen otros genes, no hay duda.
Hola Mercedes, tenía una profesora europea (italiana) que afirmaba que acá (no sé si refería a México en específico o al continente) teníamos todo a la mano, es decir, que los cambios estacionales no eran tan extremos como en Europa, que casi no sufríamos por el invierno, por ejemplo. Y por lo que escribes parece ser que sí. Lo que cuentas sobre el invierno sueco, sobre que no haya sol ha de ser duro. Si aquí con que estemos en invierno a 5°C y nublado ya me estoy muriendo y me siento triste y apagada, me imagino cómo será en Suecia.
Además por lo que leo en las noticias sobre España, por ejemplo en verano, se ve que hace calor en serio, así que puedo entender cómo te sientes con un invierno tan largo.
¡Que sigas disfrutando el tiempo agradable, la primavera! Saludos.
Con bandera sueca y todo, ¡qué patrióticos y qué integrados estáis! Aquí parece que se fue ya la lluvia, tras más de diez días. Pero no nos quejaremos, que estamos en sequía. Aunque, la verdad, se agradece que haya salido el sol por fin.
Vamos, que no, que yo no me imagino con una tumbona con la bandera española.
Por cierto, ayer llegó la primavera a Barcelona
Besos a todos
Efi
@Blanca: Lo que peor se lleva no es el frío sino la falta de sol. Pero ya llevamos aquí 4 semanas de sol radiante, como hoy mismo, así que no me puedo quejar.
@Efi y Amelche: veo que tendré que escribir un capítulo sobre el uso de la bandera en Suecia, que no tiene las mismas connotaciones que en Espana. Aunque tal vez un cierto sector de nuestra población, de ideas un poco... ejem... estaría encantado si se comercializaran hamacas diseno bandera.
Mercedes, me has quitado las palabras de la boca...ese es un muy buen tema para escribir un post: Los suecos y su bandera!!!
Un saludo a los chicos y a R., entré solo a darte un saludo!!
Es que el azul es más discreto. Pero, ¿tú te imaginas una hamaca roja y gualda el cante que daría en la playa? Eso sí, la verías por mucho que te adentraras en el mar. (A no ser que todos se hubieran comprado una igual, claro...)
@Anavi: me pondré manos a la obra... Y te devuelvo los saludos, claro.
@Amelche: Una hamaca de bandera espanola me iría muy bien para la playa, porque, como soy miope, sin gafas me cuesta encontrar mi lugar en la playa y me guío por los colores... Será cuestión de comprarme una!!!
Yo también soy miope. Si encuentro alguna, aunque dudo que las fabriquen, te aviso y vamos a la playa pertrechadas de hamacas con banderas. ¿En Ikea no las venderán? Línea "banderas del mundo" o algo así? :-)
@Amelche: Cualquier día de estos IKEA nos roba la idea... Saludos
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