En el blog de Más allá de las Fronteras se pedían voluntarios para rendir un homenaje a nuestro mundo, pues ayer fue el Día Internacional de la Tierra. Las instrucciones eran las siguientes:
- "Primero debes poner el título del post en tu blog: “Mí paraíso natural” y a continuación describir algún lugar que hayas llegado a conocer donde te sentiste en gran contacto con la naturaleza, y como cambió tu actitud hacia la vida. Es altamente recomendable que pongas una imagen del lugar. Después pásalo a cinco personas, dejando sus respectivos links en tu blog y el respectivo comentario en el blog de cada uno diciendo “Te he elegido para este meme” o algo parecido."
Me sitúo en Sudáfrica, enero del 2005, hacia el final de un viaje de dos meses recorriendo el coche el país, con R y nuestros hijos de 15 meses, tras vivir allí casi un año. Drankensberg, "montañas del dragón", una cadena que se extiende a lo largo de 250 km en el centro-este de Sudáfrica, bordeando la frontera con Lesotho, un minúsculo país que también habíamos visitado. Alturas que llegan casi a los 4.000 m. Y un lugar de renombre, Thendele, el Anfiteatro.
Habíamos alquilado por 4 noches un acogedor bungalow del Parque Nacional para poder disfrutar a lo grande de las vistas y hacer alguna excursión.
Pero como todas las cosas buenas, las vistas se hacían esperar.
El primer día, niebla, niebla y más niebla cubría ese semicírculo de paredes verticales surcadas por un sinfín de cascadas.
El segundo día, más de lo mismo. Por la noche hubo una tormenta de rayos y truenos absolutamente espectacular, que contemplé, entre asustada y fascinada, tras los cristales.
Y por la mañana, finalmente, la vista...
Siento decepcionaros, pero no puedo decir que este lugar cambiara en algo trascendental mi vida. No me decidí a fundar ninguna secta budista, hacerme vegetariana o dedicarme al encaje de bolillos. No, Thendele es simplemente uno de esos lugares donde uno, como ser humano, se siente pequeño ante la naturaleza.
Y, como no hagamos algo pronto, la Tierra con mayúsculas se nos acaba.
8 comentarios:
Gracias por seguir la cadena. Pues sí, como no espabilemos y hagamos pronto algo, esos sitios van a ser meros recuerdos en las batallitas de los abuelos, porque no sé si nuestros nietos los llegarán a ver.
@Amelche: Este tema me pone triste, y además, por desgracia, no sé si tiene remedio.
Qué lindas fotos...me gustó mucho la de la niebla!!
Muchísimas gracias por seguir la cadena!! al que se le haya ocurrido, fue una buena idea!
Me fijé en el atlas donde queda ese lugar del que hablás. Me gustaría mucho conocer Africa algún día!!
Aunque me voy a tener que apurar porque con los pronósticos de los científicos, a Africa no le quedan muchos años de vida!!
Saludos
@Anavi: Sudáfrica es un país de grandes paisajes, con gentes amables y, desgraciadamente, muchas tensiones. Pasamos allí un tiempo inolvidable. Por si te coges otra vez el mapa, mira Port Elizabeth, en la costa. Allí es donde vivimos.
¡Qué fotografías y qué paisajes! Otro mundo, definitivamente. Me quedo con la foto de las montañas del dragón despejadas.
@Blanca: Las fotografías son bonitas, pero te aseguro que no reflejan en absoluto la dimensión de estar enfrente de ese anfiteatro de piedra. Uno se siente bien pequenito. Seguro que Méjico tiene paisajes espléndidos también.
Pasaba solo para desearte un lindo fin de semana...besitos a los peques!!
¿Por qué no salen los comentarios en el post del desayuno? "Mandrear" jamás lo había oído, pero creo que te refieres a lo que yo llamo "romancear".
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