En donde se habla de libros y de cómo eludir responsabilidades, vulgarmente "lavarse las manos"
Hace mucho tiempo que dejé de pensar si una novela era buena o mala. Como lectora empedernida, las novelas se dividen para mí entre aquellas que me gustan en unas circunstancias dadas (estado de ánimo, lectura de autobús-cama-sofá-cafetería, época del año, cantidad de neuronas presentes...) y las que no me gustan. Con todo este rollo quiero decir que si empiezo una obra y me gusta, la leo; y si transcurridas una serie de páginas (pongamos cincuenta o cien) no me gusta, la dejo, pues quiere decir que no estaba escrita para mí. De este modo se encuentran entre mis lecturas libros muy diversos, que van desde lo sesudo hasta el puro divertimento.
Últimamente he tenido entre manos (y ojos) un libro muy entretenido, "Romance de ciego" de Ángeles de Irisarri, cuyas casi 700 me han hecho sonreír en muchas ocasiones. El libro es además Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2005, aunque me he vuelto muy escéptica ante los premios literarios pues, como dice una amiga editora, las editoriales están ahí antes que nada para vender, muy lejos del idealismo literario que teníamos ella y yo en nuestros años de carrera.
La trama es un culebrón ("folletín costumbrista" lo llama la autora) y narra, con gran sentido del humor, las andanzas de dos hermanas separadas al nacer: una será rica y la otra pobre. ¿A que nunca os compraríais una novela con este argumento?
Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención del libro, y el motivo inicial por el que pensé en escribir este capítulo, son unas frases impresas al principio de la obra: "La autora no se hace responsable del uso de los remedios médicos contenidos en este libro." Y la frase va en serio.
Pensaréis que en el libro se habla de algo que a uno se le puede ocurrir probar. Os copio el remedio que sugiere para curar la jaqueca, a ver si os atrevéis con él:
"(...) le mandó tomar unos sellos compuestos de aceite de raíz de onagra, pétalos de pavolina y corteza de sauce, que no le hicieron favor. Lo mismo sucedió con las friegas de bálsamo chino y pétalos de espino albar (...).
Bueno, hasta aquí, pase. Pero sigue:
"Y otro tanto, con las sanguijuelas que, por aumentar el tratamiento y tras raparle media cabeza, le aplicaba el barbero don Luis, un día sin otro, en la parte herida, bichos que, cuando se habían engordado con toda la sangre de la enferma que les había sido posible succionar, se caían por su propio peso, y el hombre los volvía a introducir en el frasco para llevárselos. Y las muchas infusiones de valeriana y la mucha leche de burra que hubo de beber la incomodaron en extremo, pues que pasaba los días y las noches en un pis."
Me pregunto a mí misma: ¿vamos a convertirnos nosotros, siguiendo a los americanos, en un país donde haya que protegerse legalmente de todo porque te puede caer una demanda (o como se llame) por el tema más absurdo? ¿A alguien se le puede ocurrir aplicarse sanguijuelas y después demandar a la autora porque, no sólo sigue teniendo dolor de cabeza, sino que además le ha entrado una depresión terrible por verse con la mitad de cabeza rapada, ya no puede ir al trabajo, su marido además la dejó del susto, pidiendo su buena compensación por todo ello?
Por si acaso, viendo el percal, no me responsabilizo de que alguien se compre el libro (especialmente lectores masculinos, menos proclives a sensiblerías) y no le guste, pues sabed que todo mayor de edad es plenamente responsable de lo que compra y lee. Y de los euros que cuesta la novela en edición bolsillo no pienso devolverle un duro a nadie aunque me acusen públicamente de haber recomendado un tostón o una cursilada.
Y más por si acaso, no me responsabilizo de nada de lo que fuera-fuese-o-fuere escrito en este blog, ni tampoco del uso, bueno o malo, que hagáis, mis queridos lectores o no lectores, del mismo.
Para vosotros, familia y amigos, un poquito de mis andanzas por el mundo.
02 febrero 2007
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6 comentarios:
Cómo me has hecho reir, Mercedes! Has acabado el post de una manera perfecta!!! Y es que si miras los programas rosas de España y de otros paises verás que todos los actores y actrices y cantantes se meten demandas, querellas y hacen trabajar el sistema judicial de lo lindo!!
Es increible, pero cierto, ahora hay que abrir el paraguas por si llueve!!
Un saludo!!
@Anavi: Toquemos madera y que no nos caiga una querella!!!
cuanta razon tienes, querida prima, y tú como la autora (por cierto me entraron ganas de leer el libro) hacéis bien en avisar, aunque no sé yo donde encontraria sanguijuelas para el dolor de cabeza....jejejeje
un beso prima y que sepas que soy ferviente lectora de tu blog (cuando mi escaso tiempo libre me lo permite, claro).
@Prima: yo creo que me tendría que ver muy mal para ponerme sanguijuelas. Gracias por tus palabras de ánimo.
Es que estoy como tu prima...me ha entrado una curiosidad por el libro!! capáz que voy y lo compro!!
jajajajaja
Un saludo!!
@Anavi: Si estuvieras aquí, te lo prestaba. Lástima...
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